
La Diócesis de Calahorra y La Calzada- Logroño comprende en la actualidad el territorio de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Posee dos sedes catedralicias, Calahorra y Santo Domingo de la Calzada, y una Concatedral, Logroño, cuya elevación se produjo en 1959.
Desde el siglo IV y hasta el siglo XI, siempre condicionada por los avatares políticos de las diferentes épocas, la Diócesis calagurritana se fue extendiendo hacia tierras más occidentales. La ocupación musulmana de la Ciudad hasta 1045, había provocado a mediados del siglo X el traslado del obispo a Nájera, sede originaria como referencia histórica. Sin embargo las disputas entre el obispo y el monasterio benedictino de Santa María la Real provocaron un nuevo traslado con el abandono de la sede najerina y la creación de la sede calceatense.
Santo Domingo de la Calzada había fallecido en 1109. Ya en vida del Santo la localidad fue adquiriendo importancia en el contexto jacobeo al convertirse en hito fundamental del Camino de Santiago gracias a la acción caritativa, asistencial y constructiva de Domingo. De la importancia creciente del lugar nos hablan diferentes acontecimientos. Uno son las disputas por la jurisdicción eclesiástica de la iglesia fundada por Santo Domingo a cargo de las diócesis de Calahorra y Burgos, solventada en 1137 a favor de la primera. Otra la visita al Santo de monarcas como Alfonso VI en 1106. Por otro lado, fallecido Santo Domingo, el Códice Calixtino mencionará alrededor de 1140 su tumba como parada obligatoria para el peregrino jacobeo.
Muestra la creciente devoción y de la importancia y consolidación de su figura, será la erección del actual templo catedralicio que, según los Anales compostelanos, se comenzará a construir en 1158. En él se dará cobijo a los restos de Santo Domingo de la Calzada, y se acogerá a la multitud de peregrinos que pasaban por el camino de Compostela.
En aquel contexto de creciente importancia del nuevo burgo como centro asistencial y espiritual, se produjo la elevación de la iglesia colegial a sede episcopal, trasladándose la sede de Nájera y manteniéndose la histórica de Calahorra en pie de igualdad. El papa Honorio III concedía al obispo de Calahorra el 5 de noviembre de 1224 la facultad de trasladar la sede a la villa calceatense, la cual, tras disputas con los Lope de Haro, no se materializó hasta 1232.
Desde entonces y hasta mediados del siglo XX, cuando se creó la sede logroñesa, Calahorra Y Santo Domingo de la Calzada compartieron la cabeza de una extensa Diócesis. Entre 1088 y 1861 esta Diócesis fue una de las actuales provincias de Álava y Vizcaya, y otros de Navarra, Burgos y Soria.
A finales del siglo XVII hubo un conato de escisión diocesana cuando desde esta sede se pretendió crear una nueva que abarcase los territorios vascos. Este intento no fructificó, pero provocó la creación de la sede vitoriana en 1861.
Durante todos esos siglos, por la Diócesis han pasado insignes obispos, varios de los cuales se convertirían en destacados miembros de la iglesia española, tal fue el caso de Pedro González de Mendoza (1453-1467), futuro cardenal Mendoza Alonso de Castilla (1523-1541), Pedro Portocarrero (1588-1593) Pedro Lepe (1686-1700), Francisco Mateo Aguiriano (1790-1813) o recientemente el cardenal Francisco Álvarez.
